Este es uno de esos casos donde la realidad supera a la ficcion. Es la historia de un heroe nacional finlandés, defensor de su patria, desconocido para la mayoria, por el simple hecho de que no haya sido llevado al cine, aunque su historia parece sacada de un guión de Hollywood.
Simo Häyhä nació en Rautjärvi, un pequeño pueblo cerca de la frontera de Finlandia con Rusia, un 17 de Diciembre de 1905. A los 20 años inició su servicio militar.
Posteriormente, en 1933 sirvió como francotirador en la Guerra de Invierno, entre Rusia y Finlandia. La fuerza invasora superaba en numero de tres a uno a los defensores fineses. Fue entonces cuando se fraguó la leyenda:
Actuando a temperaturas que oscilaban entre los veinte y los cuarenta grados centígrados bajo cero, y vestido completamente de camuflage blanco, Häyhä abatió a más de 505 soldados enemigos, aunque datos extraoficiales elevan esta cifra a 542. El recuento diario de los enemigos muertos se llevaba a cabo en el campo de batalla por los mismos francotiradores finlandeses.
Symo utilizaba un rifle Mosin Nagan . No utilizaba mira telescopica, para no delatar su posición con el reflejo de la lente, sino que utilizaba un diopter (elemento de punteria consistente en un aro regulable horizontal y verticalmente). Era apodado en el ejercito finlandés “Belaya Smert” (la muerte blanca), debido a que Simo se enterraba en la nieve completamente, y utilizaba una careta blanca para cubrir su rostro. De esta manera era practicamente invisible para el enemigo.
Ademas de este numero de bajas infringido al enemigo, tiene tambien confirmada otros doscientos enemigos abatidos con el subfusil. Es considerado el francotirador mas efectivo de la historia, pues todas estas muertes acreditadas las consiguio solo en el término de 3 meses.
El 6 de marzo de 1940 fue herido en combate, por un disparo que le alcanzó en la cara. Entró en coma aunque se recuperó poco despues. Tras la guerra, fue ascendido de cabo a segundo teniente. Preguntado recientemente en 1998 por cómo llegó a ser tan buen tirador, simplemente contestó que “practicando”. Sobre su oneroso record de muertes, decía que “Hice lo que se me ordenó lo mejor que pude”. Simo Häyhä murio el 1 de Abril de 2002, poniendo fin a la leyenda de la muerte blanca.
